El viernes pasado, en el programa televisivo Esta chota es mía, la reconocida escritora y referente moral del pueblo uruguayo Mercedes Vigil hizo alusión al humor en los conjuntos de Carnaval, tras el escándalo mediático desatado a raíz del fragmento de una murga dedicado a Mercedes Menafra. «Repetiré hasta el cansancio que lo que hace Momolandia me parece una falta de respeto», sostuvo la referente moral. Y agregó: «Con eso no se juega. ¿Por qué no se dedican a criticar a este gobierno asqueroso? ¿Sabés cuánto pago de IRPF? ¡He llegado a comer pasto!». Tras una exclamación de indignada sorpresa de la conductora Bictoria Rodrigues, se oyó que la referente moral agregaba: «Bueno, capaz que era espinaca…».
En el bloque siguiente, la referente moral se refirió a cómo se trabaja el humor en general en el Carnaval: «A la murga como género le queda poca vida. Encima, la influencia de las murgas jóvenes llenó de jipismo el ambiente. Muy feo todo. Y ya fue. En cambio, a mí me encanta el humor de los lubolos. Yo creo que es hora de que entendamos que algunos negros son inteligentes, que incluso saben reírse de sí mismos y de su inferioridad. Cuando hablan de sus antepasados y hacen como que reivindican a la cultura afro y todo eso, me mato de la risa. ¡Es una ironía magnífica! ¡Eso es humor sano!». De inmediato, la tribuna del programa aplaudió sus dichos con entusiasmo. Menos un muchacho negro, que justo estaba distraído subiendo una foto a www.whitepeopletokill.org.
© Melón Echagüe, 2017

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